Relaves mineros y economía circular: Convertir el pasado en oportunidad.
Durante décadas, la minería en el norte de Chile ha dejado una huella visible en el paisaje: grandes depósitos de relaves. Estos residuos, resultado del procesamiento del mineral, han sido históricamente considerados un problema ambiental que requería contención y vigilancia permanente. Sin embargo, una nueva perspectiva está cambiando esa narrativa: la economía circular.
¿Qué pasaría si aquello que consideramos residuo pudiera convertirse en recurso? Esa pregunta es el punto de partida del trabajo que desarrollamos en el Observatorio Regional de Relaves Mineros (ORRM), proyecto FRPD BIP 40067703-0 ejecutado por un grupo de investigadores e investigadoras, de la Universidad Católica del Norte, dirigido por el Dr. Ítalo Montofré Bacigalupo, iniciativa orientada a generar conocimiento para las comunidades, las empresas y las instituciones de la región de Antofagasta.
¿Qué son los relaves y por qué importan? Los relaves son el material sólido y líquido que queda después de extraer el cobre u otros metales del mineral. En términos simples, son como la pulpa que queda luego de exprimir una naranja: aún contienen mucho de lo que no se pudo aprovechar en su momento. En Chile existen cientos de depósitos de relaves distribuidos a lo largo del país, muchos de ellos en zonas áridas y sísmicamente activas como la región de Antofagasta. Estos depósitos representan desafíos reales: riesgo de contaminación de suelos y aguas, emisión de polvo con metales pesados, y ocupación de extensas superficies de terreno. Sin embargo, contienen también una oportunidad enorme: metales valiosos que en su época no pudieron recuperarse con las tecnologías disponibles, minerales aptos para construir materiales de construcción, y datos que pueden orientar decisiones más sostenibles.
La economía circular aplicada a los relaves La economía circular es un modelo que busca que los materiales y recursos permanezcan en uso el mayor tiempo posible, reduciendo al mínimo los residuos. En lugar del esquema tradicional de "extraer, usar y desechar", propone cerrar ciclos: lo que sale de un proceso se convierte en insumo de otro. Aplicar este principio a los relaves mineros tiene un potencial enorme. Algunas de las líneas que investigamos en el ORRM incluyen: • Recuperación de metales residuales: mediante procesos como la flotación y la lixiviación, es posible extraer cobre, molibdeno y otros metales que permanecen en los relaves antiguos. Las tecnologías actuales permiten lo que antes no era viable. • Fabricación de materiales de construcción: los sólidos de los relaves, correctamente tratados, pueden utilizarse como parte de hormigones y morteros. Esto reduciría la extracción de áridos naturales y daría un destino útil al material. • Caracterización geoquímica inteligente: usando herramientas de inteligencia artificial y Machine Learning, el ORRM ha identificado patrones en la composición de los relaves que permiten predecir su comportamiento ambiental y orientar mejor su gestión.
¿Por qué esto es relevante para las comunidades? La mayoría de los depósitos de relaves se encuentran cerca de centros poblados o de ecosistemas sensibles. Durante años, las comunidades han convivido con estos depósitos bajo la incertidumbre sobre sus efectos en la salud y el medioambiente. Una mejor gestión de los relaves, orientada por la ciencia y el principio de economía circular, tiene consecuencias directas para la calidad de vida: • Reducción de la superficie ocupada por depósitos al reutilizar el material. • Menor riesgo de contaminación de acuíferos y suelos. • Generación de nuevas oportunidades económicas ligadas al reprocesamiento. • Mayor transparencia e información disponible para la ciudadanía sobre el estado y composición de los depósitos.
El rol del ORRM: ciencia al servicio del territorio El Observatorio Regional de Relaves Mineros nació con la convicción de que la ciencia debe estar al servicio de las personas y del territorio. Por eso, parte de nuestro trabajo no solo ocurre en los laboratorios: participamos en ferias de ciencia, elaboramos materiales educativos en formato cómic, y buscamos activamente el diálogo con las comunidades del norte de Chile. Trabajamos en alianza con la industria minera —como Minera Sierra Gorda SCM— para obtener muestras reales y desarrollar estudios aplicados. También colaboramos con organismos internacionales como la Red IWA, que agrupa a investigadores de recursos hídricos en todo el mundo. Creemos que las comunidades tienen derecho a conocer qué contienen los relaves que están en su entorno, qué riesgos representan y qué posibilidades existen para transformarlos en un activo en lugar de una carga.
El futuro: de pasivo ambiental a oportunidad regional La transición hacia una minería más circular no ocurrirá de un día para otro, pero los pasos que se dan hoy en investigación y tecnología marcan la dirección. La región de Antofagasta, que alberga una parte importante de los relaves del país, tiene también la oportunidad de liderar esta transformación. Convertir toneladas de residuos acumulados en recursos para la construcción, en metales recuperados, o simplemente en suelo más seguro para las generaciones futuras, es una tarea que nos convoca a todos: científicos, empresas, autoridades y ciudadanía. Desde el ORRM seguiremos aportando el conocimiento que este desafío requiere. Te invitamos a seguir nuestro trabajo, a hacernos llegar tus preguntas y a ser parte de una conversación que es, en el fondo, sobre el futuro de nuestra región.